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Rating:  Summary: La naturaleza humana no cambia. Review: Esta novela es un perfecto género de romanticismo, no simplemente por ser una novela "romántica" sino porque tenemos a un personaje dispuesto a perder su vida antes que vivirla renunciando a los ideales artificiales que se ha creado sobre ella.En este caso particular, el Joven Werther sufre y es bendecido con una gran sensibilidad que al tiempo que le permite vibrar con cada pequeño detalle cotidiano, le impide relacionarse con los demás de una manera que sea indiferente a sus personalidades. Lógicamente su vocación de solitario sufrirá un shock cuando encuentra una mujer que, aunque prometida para casarse con otro y por lo mismo, fuera de su alcance debido a las convenciones de la época, le mueve el piso de manera tal que toda su energÃa vital la dirige a lograr su atención y dedicación, aceptando anticipadamente su destino al fracaso, pues aunque la desee, debido a que ella es su imagen de la pureza y la nobleza, si lograra su objetivo destruirÃa su ideal y con eso la esencia misma de su búsqueda. Por ello al colocarse en una situación en la que solo puede optar por el desengaño o el sufrimiento opta por este último. Como los suicidios por amor no han pasado de moda y tristemente aún son muy frecuentes los estúpidos que los practican por esta causa, la trama de esta novela aún puede acompañar emocionalmente a uno que otro lector de este siglo. De hecho Goethe se esfuerza en justificar la conducta de su personaje durante la novela cuando le hace afirmar: "N se trata, pues, de saber si un hombre es débil o fuerte, sino de que si puede soportar la extensión de su desgracia, sea moral, sea fÃsica; y me parece tan ridÃculo que un hombre que se suicida es un cobarde, como absurdo dar el mismo nombre a quien se muere de una fiebre maligna".
Rating:  Summary: La naturaleza humana no cambia. Review: Esta novela es un perfecto género de romanticismo, no simplemente por ser una novela "romántica" sino porque tenemos a un personaje dispuesto a perder su vida antes que vivirla renunciando a los ideales artificiales que se ha creado sobre ella. En este caso particular, el Joven Werther sufre y es bendecido con una gran sensibilidad que al tiempo que le permite vibrar con cada pequeño detalle cotidiano, le impide relacionarse con los demás de una manera que sea indiferente a sus personalidades. Lógicamente su vocación de solitario sufrirá un shock cuando encuentra una mujer que, aunque prometida para casarse con otro y por lo mismo, fuera de su alcance debido a las convenciones de la época, le mueve el piso de manera tal que toda su energía vital la dirige a lograr su atención y dedicación, aceptando anticipadamente su destino al fracaso, pues aunque la desee, debido a que ella es su imagen de la pureza y la nobleza, si lograra su objetivo destruiría su ideal y con eso la esencia misma de su búsqueda. Por ello al colocarse en una situación en la que solo puede optar por el desengaño o el sufrimiento opta por este último. Como los suicidios por amor no han pasado de moda y tristemente aún son muy frecuentes los estúpidos que los practican por esta causa, la trama de esta novela aún puede acompañar emocionalmente a uno que otro lector de este siglo. De hecho Goethe se esfuerza en justificar la conducta de su personaje durante la novela cuando le hace afirmar: "N se trata, pues, de saber si un hombre es débil o fuerte, sino de que si puede soportar la extensión de su desgracia, sea moral, sea física; y me parece tan ridículo que un hombre que se suicida es un cobarde, como absurdo dar el mismo nombre a quien se muere de una fiebre maligna".
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